STEAK TARTARE, teatro fuera del teatro

Adolfo Simón estrena en la Sala Tis el texto de Carlos Be en un montaje que propone un concepto rabiosamente renovado sobre dónde y cómo encontrar hoy día el teatro

Entramos en la sala y apenas al cruzar el umbral de entrada un grupo de actores nos recibe con música chill out y agua de valencia como si de una fiesta particular se tratase. Somos unas treinta personas aproximadamente y, más que público, parecemos los invitados de estos simpáticos anfitriones. Hemos llegado al pisito y nos enseñan su casa.

Éstas podrían ser las palabras de cualquier espectador durante los primeros minutos de STEAK TARTARE, una obra de Carlos Be que comienza con una frase que resume bien la apuesta de su director, Adolfo Simón, «Ahí está el teatro, pero hoy no vamos a entrar», dice uno de los actores señalando la entrada al patio de butacas, y es que la obra se desarrolla en el hall del teatro, aprovechando ese particular espacio para poner el acento en otro lugar, estableciendo otra relación entre público y actor, entre patio de butacas y escenario.

Así, actores y público comparten un mismo lugar nada convencional, la entrada a la sala, en diferentes alturas (excepcional visión desde el segundo piso, recomendable solo para quienes no sufran vértigo y quienes se atrevan a ver los episodios más íntimos de algunos de los personajes), en cojines por el suelo, en butacas o bancos, en el transcurso de una obra en la que puedes salir a fumar un cigarro, servirte agua de valencia o dejar el móvil encendido, eso sí, si suena te pedirán que compartas la llamada o el mensaje con el resto, porque estamos entre amigos y vamos a contar secretos.

Para poner en pie esta singular apuesta escénica, Simón, en cuya trayectoria destaca la puesta en escena de las primeras obras de autores ahora consagrados como Rodrigo García o Juan Mayorga, parte de un texto inédito de Carlos Be, joven promesa de la dramaturgia española que se mantiene también al filo de la vanguardia en materia de actualidad. Se trata de un texto que aborda un tema candente, la pederastia, desde el punto de vista de sus víctimas. «La infancia es un paisaje de extrema generosidad. El niño atiende con esmero al adulto, su brújula en la vida. De repente, un gesto, una mirada, una palabra del adulto que se tuerce y la aguja de la brújula relampaguea de dolor», explica el propio autor.

La propuesta incluye performance, vídeoproyecciones en directo, un ambiente relajado para tratar temas de adultos (no recomendable para menores de 18 años), y un trabajo actoral delicado en el que los intérpretes entran y salen de los personajes para dirigirse al público y narrar anécdotas o descubrimientos que han ido realizando a lo largo de los ensayos.

STEAK TARTARE se puede ver del 8 al 12 de julio, ambos incluidos, y del 15 al 19 de julio, a las 22.30 horas en la Sala Tis (c/Primavera, 11, metro Lavapiés) y el precio de las entradas es de 13 euros (11 si se compran a través de www.teatrotis.com).

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Ilustración © Jan Pisarik

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