Diario de Origami: Con una sonrisa en el corazón

Praga, 22 de mayo de 2010

Los ramos del estreno aún aguantan. Las ventanas de la casa colmadas de flores.

Almuerzo inolvidable. Las manos sobre la hierba (“recuerdo la hierba acariciando la palma de la mano”, dice Aldo en Origami), los tobillos desnudos bajo tallos verdes recién cortados y en la casita del jardín, sobre una mesa baja, el mismo libro de El Bosco que tengo en casa.

Praga, 23 de mayo de 2010

Con una sonrisa. Con una sonrisa en el corazón. Ascendería hasta la fortaleza de Vyšehrad y, sobre el acantilado que se cierne sobre el indómito Vltava, abriría mi camisa y dibujaría con el dedo una sonrisa en el vello de mi pecho izquierdo. Mi reverencia a esta ciudad que me ha acogido tan generosa como artísticamente. Con una sonrisa en el corazón. Sigue leyendo en Artezblai

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