Artez - El síndrome de Asperger: Luxemburgo, teatro a espuertas (I)

Jenny Beacraft © www.jennybeacraft.com

En la geografía de muchos viajeros continentales, la capital del Gran Ducado compite, junto con Praga y Viena, por erigirse como capital de las ciudades europeas más oscuras. Las calles de la ciudad de Luxemburgo se sostienen sobre el entramado hueco de un laberinto subterráneo que rebasa los veinte kilómetros de extensión entre galerías, recovecos y misterios.

En mi primera visita a la ciudad, el 11 de agosto de 1999, se había anunciado un eclipse total de sol. De hecho, aquel era el motivo del viaje. Con unos amigos de Aquisgrán, donde vivía en aquella época, habíamos descendido en coche los grados de latitud terrestre suficientes como para vivir el eclipse en su más completa oscuridad. Aparcamos cerca del centro y esperamos de pie en la plaza del Teatro, al lado de los seis saltimbanques inmóviles de Bénédicte Weis, a que la luna se plantara ante el sol. La estatua del comefuegos arrojaba su llamarada congelada en el tiempo y en el espacio. El cielo comenzó a desvanecerse y las miradas de la gente congregada en la plaza se alzaron. A punto de vivir una de las mayores oscuridades terrenas, de repente el alumbrado público parpadeó y toda la magia se desvaneció. Al cabo de un minuto el sol ya emergía por el otro extremo de la luna y las farolas se apagaban. Tampoco se arrasó París, tal como se había vaticinado. En fin. Todo esto lo recuerdo ahora en la plaza del Teatro, al lado de la estatua del comefuegos, mientras espero a Jenny Beacraft. He llegado demasiado pronto, tan pronto que me encuentro más cerca, quizás tan solo un ápice, aunque puede que imprescindible para recordar, un ápice más cerca de la vida de mis recuerdos. Beacraft cruza la plaza en mi dirección con paso energético y por un instante no sé si el eclipse acaba de desvanecerse y el sol despunta de nuevo o me encuentro en el hoy, aunque quizás sea a tan solo un ápice del presente, que no tarda nada en reajustarse y... ¡ya!

En cualquier caso, y este es un hecho indiscutible, encontrarse con alguien de tu propia ciudad mil kilómetros más allá no deja de ser una situación desorientadora, aunque dudo que a Beacraft le afecte tanto como a mí, ella que ha recorrido profesionalmente media Europa. Beacraft es actriz y creadora teatral. Nacida en Chicago, estudió en Estados Unidos en la SITI Company de Anne Bogart y trabajó con Mary Zimmerman o The Shakespeare Theatre de New Jersey antes de venirse a Europa. En la actualidad, esta experta en el método interpretativo conocido como Viewpoints o Puntos de vista escénicos reside en Barcelona, pero nunca ha dejado de viajar y participar en proyectos artísticos por todo el mundo como el que le llevó a Luxemburgo hace dos años.

Fue en enero del año pasado, me cuenta Beacraft, cuando se presentó en Centre Culturel Schungfabrik de Tétange, al suroeste de Luxemburgo, L'envers du décor, creación colectiva en francés e inglés de las compañías Zaclama! e Independent Little Lies (en inglés Pequeñas mentiras independientes, cuyo acrónimo, ILL, significa, a su vez, “enfermo”, “mal”), en la que ella participó junto a tres artistas más: Marion Denys, Omar Elerian y Claire Thill, a quien vamos a encontrar ahora mismo. L'envers du décor era una apuesta teatral que giraba, indagaba y experimentaba en torno a la locura. Tras su exitoso paso por el Schungfabrik, el espectáculo prosiguió de gira por el Théâtre Les Enfants Terribles de París y el Teatri Kombëtar i Kosovës, el Teatro Nacional de Kosovo, siendo la primera producción internacional que acogía este joven aunque gran teatro.

Mercury Fur © Independent Little Lies

Beacraft me presenta a Claire Thill en una cafetería cercana. Ella es la portavoz de ILL que, tal como su nombre indica, es una compañía independiente, formada por gente joven con inquietudes artísticas y teatrales, que se reinventa continuamente. ILL quiere ser una plataforma de integración de talentos con ideas frescas y nuevos puntos de vista sobre la manera de hacer teatro en el tejido cultural del país. Además de L'envers du décor, ILL ha estrenado, entre otras creaciones, Mercury fur; una reescritura de Los bandidos de Friedrich Schiller titulada Los terroristas; Das Phaidra Projeckt, a partir del mito de Fedra; una creación que aporta un nueva visión sobre Starting out: Arthur & Mary, un conocido libro de texto para aprender inglés, en la cual también participó Beacraft; o Menschheitsdämmerung, una instalación que combina la palabra de los expresionistas alemanes con la poesía más joven luxemburguesa y música en directo. “Cada proyecto de ILL”, relata Thill, “es como sumergirse en un estanque helado. Nuestras producciones van más allá de las puestas en escena tradicionales. Nos mueve el deseo de embestir los límites, de mezclar diferentes vías de comunicación, de desafiar el status quo. El objetivo de nuestro trabajo es crear de performances multidisciplinarias colocando el acento en el drama contemporáneo y el trabajo de creación.”

ILL se encuentra con los obstáculos habituales de cualquier compañía independiente. Durante años han luchado para obtener una subvención del gobierno sin éxito. Mucha de su energía debe invertirse en rellenar formularios para solicitar becas y subvenciones para el gobierno o instituciones privadas, perseguir patrocinadores dispuestos a invertir en teatro experimental o convocar fiestas recaudar fondos. “A primera vista Luxemburgo parece un país bonito, saludable y limpio que no parece sentirse afectado por la recesión que asola a sus vecinos. Luxemburgo funciona bajo unas reglas muy básicas de inercia. La inercia es la resistencia que ofrece todo cuerpo a ser modificado en su estado motriz o de reposo. La inercia significa que un cuerpo permanecerá siempre en movimiento continuo a una velocidad estable y en la misma dirección hasta que alguna otra fuerza varíe su velocidad o su dirección.” Thill prosigue: “El estado normal del panorama cultural es una suerte de adormecimiento que ILL intenta cuestionar. Aparentemente existen más lugares donde se celebran actos culturales, sea teatro, conciertos, cine, que habitantes. El gobierno invierte muchísimo dinero en unas estructuras y sedes impresionantes pero falla a la hora de llenarlas con un trabajo interesante, desafiante.” Thill pasa a contarnos que ILL no cuenta con una sede propia y ello le ha llevado a establecer coproducciones con otros teatros a explorar lugares alternativos en los que poder actuar, lo que les ha llevado a desarrollar un estilo más personal como compañía y ha conseguido captar la atención de un sector de audiencia que de otra manera difícilmente acudirían a un teatro. “Muchos de los proyectos que teníamos no han podido producirse por no contar con la financiación adecuada. Sin embargo, hemos conseguido que crear vínculos muy fuertes con el Ministerio de Cultura y tenemos un grupo de seguidores que siempre nos apoyan”, concluye la portavoz de ILL.

Anochece en Luxemburgo. Hace unas horas que nos hemos despedido de Thill y contemplamos con Beacraft la puesta de sol desde el Pont Adolphe. El arco central de este puente, sobre el que ahora descansamos apoyados en la barandilla, era el más alto del mundo en 1903, el año en que se inauguró: ochenta y cinco metros de altura. Beacraft parte mañana a primera hora hacia Barcelona: es miembro de la compañía catalana Teatre de l'Enjòlit y este mes de noviembre, el día 13, estrenan en el Festival Lola su último espectáculo, Corrüptia, escrito por Josep Lluís Fitó y dirigido por Carles Fernández. Por mi parte, aprovecharé la mañana para visitar otro de los centros culturales que participó en la producción de L'envers du décor, el Kulturfabrik.

En 1980, un año después de su cierre como matadero, en esta nave industrial de Esch-sur-Alzette, a 15 kilómetros al sur de la capital, se presenta una obra teatral en la antigua cámara frigorífica. Es esta semilla la que germina hasta reconvertir este espacio centenario de más 4500 m2 en un centro cultural alternativo, regional y transfronterizo. Así es como se define el Centre Culturel Kulturfabrik. Su equipo artístico da cabida a todas las artes y sus conexiones entre sí. Además, desde hace cinco años celebran, en colaboración con el Círculo Cultural Español Antonio Machado, el FlamencoFestivalEsch, que incluye espectáculos de danza, canto y guitarra. Este año se ha sumado un nuevo festival a su oferta escénica, el primer Festival Eclats Sensibles de Clowns Hinternationaux!, es decir, el Festival ESCH!

Como el Círculo Cultural Español Antonio Machado, Theatrum es otro colectivo de españoles en Luxemburgo, aunque estos se centren específicamente en el teatro. Theatrum nació en 1998 en Luxemburgo y está inscrito en el Círculo Cultural de las Comunidades Europeas, entidad que agrupa las asociaciones culturales del personal de las Comunidades Europeas y colabora con las asociaciones culturales españolas de Luxemburgo. A pesar de ser un colectivo amateur, intentan hacer un teatro de calidad profesional que contribuya a la vida cultural de la ciudad y dé la oportunidad a la población de habla hispana de asistir a teatro en su idioma. Su público está compuesto de españoles, latinoamericanos y personas de otras lenguas que conocen el español. “Una ciudad como Luxemburgo”, explica Sánchez, “con su situación geográfica y la presencia de las Comunidades Europeas, presenta una multitud de comunidades lingüísticas.” En el repertorio de Theatrum abundan los autores contemporáneos, aunque la mayoría no son de lengua española: Antón Chéjov, Bernard-Marie Koltès, Molière, Harold Pinter o Tom Stoppard, por citar algunos. “Theatrum gusta de los grandes textos de teatro, sea cual sea su procedencia geográfica”, afirma May Sánchez. “Queríamos crear un grupo de teatro serio, que pudiera aportar a su público un abanico teatral amplio y no únicamente representativo de la dramaturgia española. De este modo, nos sentimos libres de trabajar con autores españoles sin por ello quedar catalogados como un grupo de teatro que sólo busca aliviar la morriña de sus compatriotas.”

Otro centro cultural que, como el Kulturfabrik, se autodefine también como regional es Mierscher Kulturhaus, que produce creaciones de danza, teatro, conciertos, conferencias y talleres en un programa que abarca desde el ámbito local al internacional. Colaboran gustosamente en nuevos proyectos, provengan de artistas reputados o jóvenes con escasa trayectoria profesional. Algunos de sus espectáculos en cartel esta temporada son las obras teatrales Kiwi de Daniel Davis, que se clasifica como teatro participativo para adolescentes, y Flash de la Compagnie Sensinitial, que pretende concienciar a los jóvenes sobre los problemas que del alcohol. En el territorio de la danza y en coproducción con la compañía MASKéNADA, se presenta blanContact II, proyecto coordinado por Yuko Kominami, Annick Pütz, Cathy Richard y Serge Tonnar que cuenta con la participación de personas con discapacidades físicas. Sobre las tablas, ellos son: Andrea Delvaux, Isabelle Göbel, Caroline Jusseret, Fotini Kaparelou, Patricia Lahyr, Tun Mazzaro, Nathalie Pott, Helena Prajer, Patrick Scheer, Jhemp Schmit y Nathalie Wildschütz.

Mierscher Kulturhaus colabora a menudo con el Centre des Arts Pluriels d’Ettelbrück (y seguimos con los acrónimos: CAPe). El CAPe posee dos líneas culturales muy marcadas en su programación: la línea Variatio delectat (“el placer está en la diversidad”), que incluye actuaciones y actos procedentes de otras comunas o del extranjero, y la línea Hic et nunc, que comprende el trabajo de las asociaciones locales de Ettelbrück –Ettelbrück es una de las doce comunas, entre las ciento dieciséis que conforman el Gran Ducado, con categoría de ciudad–. En su recinto puede asistirse a Où va l’eau? de Jeanne Ashbé, una obra de teatro para niños entre año y medio y cuatro años adaptado y dirigido por Alban Coulaud de la compañía O’Navio Théâtre, a Momo de Michael Ende o a un encomiable largo etcétera que comprende conciertos de violín, piano, pases de documentales y mucho más.

A punto de mediodía y a la salida del CAPe, detengo un taxi y le indico que me lleve a la institución psiquiátrica de Ettelbrück, el Centre Hospitalier Neuro-Psychiatrique. Allí me espera la gente de la compañía Rido Op. Continuará.

Carlos Be, Artez 163/2010

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