Siguen las críticas: Carlos Be, o las flores del mal

Adán y Eva de Hans Baldung Grien
Artez y Pausa, revistas especializadas en artes escénicas, coinciden este mes de mayo en su valoración de la obra de Carlos Be. Por un lado, Josu Montero, en el número 169 de Artez, escribe sobre "la sutil potencia poética y la plasticidad de las imágenes con las que el dramaturgo nos sumerge hasta el cuello en ese mundo abisal, oscuro, onírico, absolutamente real" de El niño herido. Por el otro, el número 33 de Pausa, la revista de la Sala Beckett, continúa el dossier dedicado a Carlos Be con un artículo de Pere Riera -junto con una entrevista de Judit Porta y la publicación de la obra aún inédita Forbína- titulado: Carlos Be, o las flores del mal. El artículo arranca así:

"Penetrar en la obra de Carlos Be (Vilanova i la Geltrú, 1974) es dejarse engullir por un remolino de sordidez y poesía a partes iguales. Repasando media docena de sus obras nos damos cuenta que este autor catalán, inmerso, quién sabe si malgré lui, dentro del estimulante magma de las últimas hornadas de la dramaturgia del país, es dueño de una poética personal y contundente."

Dice en concreto de Origami: "Origami no deja de girar. La ambición, la profundidad de este texto se refleja en la misma tesis que defiende: el ser humano es infinito. Son infinitas las posibilidades de ser, estar y parecer. Cada nueva decisión nos condiciona el devenir y ahuyenta cualquier posibilidad de consolidar una identidad, una -única- manera de ser."

De Jaque mate: "Contemporaneizando, Be ubica la acción en la habitación de un hotel donde colisionan cuatro individuos que se desdoblarán en todos los personajes de la tragedia de Eduardo II [...] A riesgo de hacernos reiterativos, subrayamos de nuevo la carga poética de un texto colmado de metáforas estimulantes y registros muy elaborados a la hora de definir las voces de los diferentes personajes."
 
De Noel Road 25: a genius like us: "En la obra, Be juega a intercambiar las identidades de los personajes que, a través de un mecanismo de prestidigitación, son uno u otro sumidos en un juego demoníaco con el fin de subrayar la naturaleza vampírica y mefistofélica de la relación entre ambos. Una pareja de outsiders que a la vez compiten entre sí para convertirse en figuras referentes de las nuevas generaciones de autores británicos. Unos verdaderos angry men de vuelta de todo pero con los bolsillos vacíos que al encontrarse se arrancan la cabeza y el corazón y sólo dejan de sí mismos sus entrañas destripadas. Be enfatiza el juego de poderes entre ambos y, a la manera de Jean Genet y sus criadas, la translación de individualidades potencia el canibalismo de estos dos seres condenados al ostracismo."

Pere Riera prosigue el artículo hablando de varias obras más: Achicorias, Amèn, La caja Pilcik, La extraordinaria muerte de Ulrike M., La mujer más fea del mundo y My favorite things, para concluir con las siguientes palabras:

"Be nos retrata un mundo y unos universos enfebrecidos y carcomidos, infestados de individuos que son cachivaches movidos por vaharadas de mala leche, de agrura, de bilis y hiel; de gangrena. Una mirada tan preciosista como funesta la de este autor catalán que también escribe en castellano y que muy probablemente podría suscribir uno de los versos más categóricos de Baudelaire: 'Es el diablo quien maneja los hilos que nos mueven'."

Aquí, la crítica.

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