Artez - El síndrome de Asperger: Rumanía (II)

Después de tantos años, sigo sin comprender la atracción que siempre ha ejercido en mí el libro que, de nuevo, reposa sobre la mesa. Se trata de Cuentos de una reina y su autora es Carmen Sylva, seudónimo literario nada más y nada menos que de la reina de Rumanía Isabel de Weid, casada con Carlos de Hohenzollern, Carlos I de Rumanía, en 1869. Personaje excéntrico e histrión, amiga íntima de Sissi y gran impulsora de las letras, la educación y la cultura en general, autorizó en 1906 a los editores barceloneses Montaner y Simón la publicación de varios de sus cuentos traducidos en español. Los editores, harto agradecidos, presentan a su aristocrática escritora como “poetisa amantísima de la naturaleza, cuentista espiritual de imaginación lozana y exuberante, madre infeliz y reina adorada y enaltecida por su pueblo”. Lo de madre infeliz tiene una explicación. Tras la pérdida de su hija, la autora desestimaría para siempre, y por escrito, la idea de volver a ser madre: “Antes que ser madre desearía convertirme en piedra, como Niobe, y deshacerme en llanto”. Isabel de Weid fallecería en 1918, durante la ocupación alemana en Rumanía. Pero Carmen Sylva sigue viva. En fin, que sigo sin comprender por qué sigue a mi lado este libro. Algún día lo sabré.
 

5. Teatro Anton Pann 


El Teatro Anton Pann se emplaza en una pequeña población de cerca de cien mil habitantes en el centro geográfico del país, en Ramnicu Valcea. En estos treinta años, el Teatro Anton Pann ha sido el único teatro nuevo y, por tanto, el último, que se ha construido en Rumanía. 


El teatro lleva el nombre de un otro beletrista nacido en Sliven, actualmente Bulgaria, entre 1794 y 1798. La fecha de su fallecimiento es más precisa: Bucarest, en 1854. Anton Pann nunca se cruzó con Carmen Sylva, me temo. Como ella, también recurrió a un seudónimo literario. Su nombre civil era Antonie Pantoleon. Este literato supo disfrutar de las artes y de las mujeres por igual. Las mujeres más relevantes en su vida serían Zamfira, quien le daría su primer hijo; Anica, la sobrina de 16 años de la abadesa en cuyo convento Pann impartía clases al coro y con la que se fugaría tras negarse su tía a su matrimonio; y Catinca, que le sobreviviría en la muerte. Pero volvamos a la época actual.

El edificio que rinde homenaje a Anton Pann se inauguró en septiembre de 2009 -se trata de la nueva sede de este teatro- y cuenta con dos espacios escénicos: la Sala Principal, con una capacidad de doscientas personas, y la Sala Estudio, para entre sesenta y noventa personas. El edificio presume de muchos otros espacios en los que ensayar y también presentar el trabajo de los actores ante públicos más reducidos. 

Adrian Roman es el director artístico del Teatro Anton Pann. Se graduó en la Universidad Nacional de Artes Teatrales y Cinematográficas Ion Luca Caragiale de Bucarest, donde estudió teatro con Silviu Purcarete, conocido director teatral rumano. Como curiosidad, Adrian relata que también se graduó en la Universidad Politécnica de Bucarest y trabajó como ingeniero aeronáutico durante quince años.

A su cargo tiene una compañía residente de quince actores que trabajan en “montajes que tengan algo que decir a nivel nacional”, recalca Roman. “El Festival Nacional de Teatro -el más prestigioso del país- nos ha invitado a participar en dos ediciones: en 2006, con Telefonu, omleta si televizoru (El teléfono, la tortilla y el televisor), dramaturgia dirigida por Alexandru Dabija que combina hechos históricos de Polonia con cuentos populares rumanos -quizás conozca alguno, Carmen Sylva-; y en 2008, con la obra Portugal de Zoltan Egressy dirigida por Cristi Juncu.” 

Nuestro teatro se centra en proyectos orquestados por directores teatrales jóvenes e innovadores. Gracias a ellos, podemos presentar lecturas muy interesantes de textos clásicos y modernos. Así mismo, la compañía cuenta con una sección de marionetas cuyos espectáculos giran por festivales internacionales de teatro con mucho éxito. Con esta sección intentamos consolidar una generación joven de espectadores atrayéndoles desde edades muy tempranas, los 4 y 5 años, para así acompañarles hasta los 20 años con montajes que les interesen y les resulten relevantes."



El repertorio actual del Teatro Anton Pann incluye obras como
Tango de nuestro queridísimo Slawomir Mrozek, Ce inseamna sa fii onest (La importancia de llamarse Ernesto) de Oscar Wilde u Occident Express y Apa de Havel (El agua de Havel) de Matei Vissniec, autor rumano censurado por completo en su país durante el régimen comunista -de las veinte obras que escribió antes de solicitar asilo político en Francia, ninguna superó la censura-. Tras la caída del Muro, Vissniec ha llegado por fin a su público rumano, quienes lo disfrutan con delectación. 

6. InDArt 

La asociación cultural InDArt inicia su andadura teatral en 2006 participando en numerosos acontecimientos y proyectos de promoción cultural y educación del público joven, todo ello haciendo gala siempre de un gran sentido del humor, algo incuestionable desde el momento en que Natalia Martian me coge el teléfono. 

Entre risas, Martian me cuenta que si algo tiene InDArt que no tengan otros teatros de Rumanía es la ausencia de sala donde presentar sus montajes. Vamos, que lo que les diferencia de los demás es no contar con una sala, excepción que en nuestro país, por desgracia, se convierte en regla general. “Ahora en serio”, dice Martian, “resulta algo amargo, sí, porque durante años nos hemos encontrado en la situación de no contar siquiera con lugar para ensayar. Ensayábamos en casa, en los parques, en gimnasios antiguos, aulas, en cualquier espacio que pudiéramos adaptar a los ensayos. Pero al cabo de unos cuantos años, lo logramos. A fin de cuentas, sabemos que no distamos tanto que cualquier otro teatro del mundo que se dedique a esto por amor al arte y a la cultura.” 

InDArt es como una gran familia. Sus miembros tienen entre 15 y 35 años y entre ellos se encuentran estudiantes, actores y bailarines tanto profesionales como amateurs, entusiastas del arte en general y estudiantes de escenografía y diseño. 

Nuestra dedicación por el teatro proviene por amor. Sabemos que seguimos en ello sólo porque nos alimenta el amor.” Martian prosigue: “El amor es nuestra mayor contribución. Amor para todos, para el público y para la forma de arte que es el teatro. Intentamos hacer entrega de él a la gente que viene a vernos actuar. Intentamos dárselo todo. Da igual si la obra se presenta a la italiana o actuamos en mitad del público, el público siempre es una parte vital de la obra. Nos alimentan con su energía y nosotros se la devolvemos multiplicada por diez. Uno de nuestros directores dice que el público necesita salir de la obra sin haberla resuelto, con preguntas que requieran respuestas, pero, eso sí, feliz. No suele ser tarea fácil, pero no desistimos en el empeño.”

La dirección artística de InDArt es bicéfala. Entre Gagu Bogdan y Simion Dan se reparten las obras a montar. Cada uno posee una línea distinta aunque Martian asegura que se entrelazan en varios puntos. Han estrenado obras de escritores rumanos y también europeos, principalmente ingleses. De todas formas, las obras elegidas no tienen que ver tanto el autor como con las posibilidades que presente el texto. “Hemos interpretado comedias, dramas e incluso obras un tanto paranormales. Lo importante para nosotros es hasta dónde nos permitirá llegar el texto.

El proyecto de mayor envergadura de InDArt es el Festival Nacional de Teatro AMA-torissima, cuya primera edición llega a la escena rumana en noviembre de 2008. Este festival promueve el teatro amateur desde el respeto a la creación sin importar el punto en el que se encuentre el creador. InDArt también participa en festivales como los de Gaesti, Vaslui, Fetesti, el Festival de Teatro y Música Maiart, el Festival de Teatro Buftea o las Tardes de Teatro Estudiantil. Otros eventos que organizan son las presentaciones de poemarios de escritores más o menos conocidos. Hasta la fecha han presentado libros de los poetas rumanos Ioan D. Goia, Elena Toma, Liviu Nanu o Camelia Petre, entre otros. 

InDArt acaba de estrenar un Oleanna de David Mamet y para este agosto preparan Amantes con sabor a Maramures de Mihai Traista y GNUM - Solo entre los hombres a partir de personajes de Samuel Beckett.

En el próximo síndrome de Asperger, seguimos en Rumanía.
Carmen Sylva ó Canto de la Selva es el nombre que, á modo de las anchas hojas plateadas del tilo, me ha servido para ocultarme; y si hoy salgo del escondite es por complacer á mis queridos niños y porque ya tengo los cabellos blancos y sería abuelita si Dios me hubiera concedido esta gracia.

Carmen Sylva, Cuentos de una reina
Carlos Be, Artez 173/2011 

¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios