Artez - El síndrome de Asperger: Gian Maria Cervo, acuartelado en el arte

Aparcamos sobre la acera y cruzamos con apremio la plaza de Dante Alighieri. La iglesia de Santa Caterina permanece cerrada. Son las diez y media y llegamos tarde, la función mediada. De repente, el pórtico se abre y una mano toma la mía. Laura Bernardini me conduce suavemente a través de la oscuridad de la nave. En distintos focos, los actores escenifican sus cuadros y sobre la penumbra que nos cubre se abre un sobrecogedor cielo de pinturas de más de trescientos años de antigüedad. Ante tanta majestuosidad, uno entiende que el arte no pueda pertenecer a ninguna religión.A principios de año, el Festival Quartieri dell'Arte, a través de la Sala Beckett de Barcelona, encargó a varios dramaturgos de origen catalán una pieza breve en torno a la obra escrita de Michelangelo Buonarroti, en concreto sus sonetos. A mi llegada a Viterbo contaba con encontrarme con Lluïsa Cunillé, Pau Miró y Gerard Vàzquez, pero resulté ser el único en acudir a esta región colindante al Parque Natural del Lago di Vico, a cien kilómetros al norte de Roma.

Las piezas se presentaron en dos series. En la primera, en Santa Catarina, se escenificaron los textos de mis compañeros catalanes y los de los italianos Annalisa Elba, Maria Francesca Sacco, Damian Maria Rovere Femfert y Giulio Laurenti.

La segunda serie se representará en el Teatro Scuderie del Palazzo Farnese de Caprarola, pequeña población de cerca de cinco mil habitantes dedicada al cultivo de la avellana. Gian Maria Cervo, reputado autor teatral, traductor y director artístico del festival, me comenta divertido que la última nota de prensa corre por los medios como la pólvora. La encabeza un fragmento de la pieza de un servidor, Estamos abiertos a todas las familias, en clara referencia al escándalo que un anuncio homófilo de Ikea suscitó entre los políticos italianos a principios de este año. El parlamento, en boca de Michelangelo Buonarroti, es el siguiente: “Nunca mantuve relaciones con hombres. ¡Les amé! ¡Les amé con locura! ¡Aunque hayan cubierto las pollas que pinté, las pollas siguen ahí, en el Vaticano, bajo los trapos, decenas de pollas sobrevolando sus cabezas como amenazas!”


Esta segunda serie cuenta también con las piezas de Massimo Bucchi (autor, periodista e ilustrador conocido por sus polémicas viñetas en el periódico La Repubblica), Alessandro Genovesi, Franco Limardi y Tommaso Renzoni, todos ellos dirigidos por el gentil Marco Belocchi e interpretados por actores de la escuela de cine más antigua del mundo, el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, donde Cervo imparte clases de guión cinematográfico y escritura teatral. No quiero dejar de mencionar a los actores que encarnaron por primera vez a los personajes de Estamos abiertos...: Marco Barzan, Walter Cordopatri, Eliana de Marinis y Eva Rosaria Sabelli. ¡Muchas gracias a todos! ¡Muchas gracias, estimado Belocchi!

Al día siguiente de mi precipitada llegada al festival, visito el Palazzo Farnese, una espectacular construcción renacentista de planta pentagonal. A mi lado, un apacible Ennio Morricone atiende a las explicaciones de la guía. En la Sala del Mappamondo, permaneceremos juntos en silencio, boquiabiertos, contemplando otro techo pintado sin parangón.

Esta edición del Festival Quartieri dell'Arte se inauguró el 9 de septiembre con el montaje de La dodicesima notte (La duodécima noche) de William Shakespeare en versión de Davide Carnevali y dirigido por Sandro Mabellini. El cierre será el 30 de octubre con Il capolavoro sconosciuto (La obra de arte desconocida) de Cervo a partir de la obra homónima de Honoré de Balzac y dirigida por Vito Mancusi. Entre ambas fechas, habrán desfilado por los escenarios de Caprarola, Roma y Viterbo textos de Alberto Basetti, Louis-Ferdinand Céline, Franco Eco, Vincenzo Latronico, Peter Licht, Philippe Minyana, Rafael Spregelburg y el propio Cervo.

Y aún hay más: los meses previos, el festival calienta motores con diversos actos. Este año han celebrado el ciclo conocido como World Theatre, que presenta obras procedentes de Alemania, Australia, Costa de Marfil, Corea, Estados Unidos e Italia. En agosto se estrenó en el claustro del monasterio de Regina Pacis de Vetralla Drami de Hroswitha de Gandersheim (ca. 935 - ca. 1002), canonesa benedictina y primera escritora de obras teatrales en latín perteneciente a la Antigüedad tardía. Drami comprende tres de sus textos, Callimaco, Dulcizio y Gallicano, dirigidas por Vito Mancusi. La versión de Cervo provocó un evidente malestar a los prelados asistentes a la representación por la ambigüedad de alguno de sus versos.

Cervo es el primer autor teatral de origen napolitano que conozco en persona. Nos sentamos a tomar un café en la plaza de la Muerte de Viterbo. Creo que es difícil encontrar una plaza con el mismo nombre más animada que esta. Laura Bernardini se sienta a mi lado. Bernardini es investigadora teatral y traductora literaria y se ha convertido en mi bella sombra durante la estancia en el festival.

Cervo recuerda, con 6 o 7 años, reescribir los episodios de la serie de televisión protagonizada por Vittorio Gassman Brancaleone e interpretarlas en el jardín de casa con sus amigos. Más adelante, en la adolescencia, escribiría textos que permanecerían para siempre en lo más profundo del cajón. Su pasión por la escena le llevaría a organizar grupos de estudiantes para ir al teatro. La encargada de relaciones públicas de una de las compañías que habían ido a ver le pidió a Cervo leer algún texto suyo. La encargada se lo pasó a dirección y dijeron: “Este chico sabe escribir”. Cervo estrenaba su primera obra con una compañía profesional a los 21 años, nada más y nada menos que una versión de Lástima que sea una puta de John Ford.


El teatro isabelino y jacobeo –Benjamin Johnson, Christopher Marlowe, Cyril Tourneur– constituye un referente frecuente en la obra de Cervo. Esta atracción le llevó a ser el primero en traducir al italiano para una compañía profesional Eduardo III de William Shakespeare. También confiesa su admiración por los autores “de sangre y esperma” como Sarah Kane, de quien ha traducido El amor de Fedra o Psicosis 4.48.
Adamo.- […] Mi vida es una lucha constante por huir de la coherencia.
Il tempo libero
Como autor teatral, Cervo ha estrenado en el Festival Fringe de Edimburgo, el Festival Internacional de Teatre de Sitges, el Burgtheater de Viena y el Piccolo Teatro de Milán, entre otros. En la actualidad está a punto de concluir su pentalogía Il tempo libero (El tiempo libre), compendio de cinco piezas breves que se inició por encargo del Schauspiel de Essen. Le habían solicitado una obra sobre la inmigración italiana de principios del siglo XX, sobre todo mineros, que acudió a Alemania. Cervo quiso trasladar este fenómeno a la actualidad y escribió sobre la fuga de cerebros que asola el sur de Europa. A través de un diálogo reflexivo y filosófico entre Adamo, investigador fracasado, y Federico, chapero, Cervo se sirve para reflejar la existencia ingrata en tiempos de crisis, sin olvidar el sentido del humor. La primera parte da nombre a la saga: Il tempo libero. Il tempo libero due se subtitula Senza l’eleganza non esisterebbero marchette: Sin la elegancia no existirían los chaperos. Finalmente, la tercera y última pieza concluida recibe el subtítulo de L'aníma è il corpo: El alma es el cuerpo.


En 1997, Cervo funda el Festival Quartieri dell'Arte, el más importante de Italia en lo que concierne a nuevas dramaturgias. A medida que transcurren las ediciones del festival, Cervo refiere una mayor dedicación a la investigación teatral. Entre 2003 y 2009 trabaja en una serie de experimentos para instalar el rol del dramaturgo en el sistema teatral italiano; entre los dramaturgos implicados en el proyecto se encontraban Brigitte Auer de la Deutsches Schauspielhaus de Hamburgo y Laura Olivi del Bayerisches Staatsschauspiel de Múnich.

Esta tendencia prosigue y en cada nueva edición se programan más actividades de laboratorio. Dentro del festival se abordan diferentes aspectos textuales, como los propios del teatro postdramático, los que avanzan sobre la cuerda floja, y también se explora la relación entre diálogo y superficie lingüística, entre texto tradicional y texto sinfonía, etcétera. Al principio a Cervo le inquietaba no poder mostrar ese trabajo de búsqueda, pero ahora sabe que “aunque oculto, existe”. A continuación, hablamos de la sprezzatura, la cualidad de exponer algo muy complicado de la manera más simple. “La sprezzatura consiste en mostrar lo invisible”, comenta Cervo. “Me atrae la posibilidad de traducir conceptos complejos en ideas lo más comunicativas posible y con un fruto tangible.”

Quartieri dell'Arte apuesta por la dramaturgia que parte de esos textos que enseguida adquieren el vuelo de lo transdisciplinar. El texto que se combina con la coreografía, la escenografía, el lenguaje cinematográfico, internet... Horizontes nuevos para la dramaturgia en Italia.

¡Adelante, Quartieri dell'Arte!

Carlos Be, Artez 175/2011

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