El niño herido, donde las palabras rompen el tabú

En su artículo semanal de Artezblai, Vanesa Sotelo se refiere a lo obsceno en el teatro:

 [...] la palabra obsceno viene del latín. Está formada por las raíces ob (hacia) y caenum (suciedad) y se refiere a lo indecente, a lo impúdico o a lo que va contra el decoro. Pero su origen etimológico tiene una segunda versión. En esa versión se dice que obsceno viene de ob (hacia) y scenus (escena) y viene a significar algo así como fuera de escena. La muerte, el sexo, la violencia... son algunos de esos elementos obscenos que se dejan a la imaginación del público para que la luz de la escena no rompa el encanto de la representación. [...] repasando fragmentos de Roaming monde de Joseph Dana y Trash de Marie-France Collard y Jacques Delcuvellerie que son los que ejemplifican aquel tema titulado Obscenidad, ruptura del tabú, violencia, sexualidad y muerte y cuyo subtítulo rezaba: Textos teatrales que ponen en juego lo obsceno. En el fragmento de Dana, la zoofilia era uno de los ejes principales. En Trash la religión mezclada con el sexo, el amor divino mezclado con el amor más propio y onanista. Son textos donde las palabras rompen el tabú y se hacen efectivas. También pasa en El niño herido de Carlos Be que pone sobre la mesa y a la luz la cuestión de los abusos sexuales en un relato que retuerce vísceras sin poder soltarlo en una estructura magistralmente trazada.

¡Estimada Vanesa, muchas gracias!

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