Peceras: un "viaje a la oscuridad del alma"

La apertura de la sexta Pecera en Madrid se ha merecido la equiparación con la sublime película El portero de noche por parte de Que revienten los artistas, revista digital de artes escénicas.

En la cinta estrenada en 1974 -año en el que nace nuestro autor y director Carlos Be- se suceden "Juegos peligrosos, juegos prohibidos…", relata Adolfo Simón para QRLA. "¿Quién no ha jugado de niño a policías y ladrones? Liliana Cavani dirigió en los setenta una película en la que indagaba sobre la fascinación del ser humano por el sometimiento y el dolor, en ella, Dirk Bogarde y Charlotte Rampling daban vida a dos personajes que se travestían emocional y físicamente, cada madrugada, durante un interminable invierno, realizaron un rito brutal sobre la identidad… Todo ello transcurría durante largas noches, en la trastienda de la recepción de un hotel, donde el personaje de Bogarde era el portero de noche…"

... como en Peceras, casi cuatro décadas después:

"En La Casa de la Portera, un espacio sugerente abierto en el corazón del barrio de Lavapiés de Madrid, decorado con sabor de otro tiempo y toques de modernidad, Carlos Be, premiado autor y director inquieto, ha presentado un nuevo texto; no sé si escrito por él, no queda claro si las palabras e imágenes han surgido de su imaginario o las ha construido sobre las baldosas de este lugar y dictadas al oído por los tres arriesgados actores que le acompañan en este viaje a la oscuridad del alma. Carmen Mayordomo, Fran Arráez e Iván Ugalde juegan con los convocados a allí a hacernos creer que ellos también son extraños en ese paraíso de astracán. Pero conforme avanzan los minutos, sin necesidad de justificarse de ninguna forma, los dos hombres se lanzan a invocarnos, en un primer espacio, a la primera partida de naipes…No sabemos todavía qué apostamos. Lo descubriremos, cuando tras un oscuro, pasemos a otra habitación, allí nos estaba esperando una mujer suspendida en la pared y dispuesta a hacer realidad todas las fantasías de los hombres que hemos atravesado el umbral. Poco a poco iremos descubriendo que nada es lo que parece, que todo se puede comprar y vender…que en un mundo virtual como el que habitamos hay que recuperar el rito de la piel y la sangre. Durante una hora nos sumergimos en el tren de la bruja para encontrarnos frente a espejos deformes que nos devolverán lo peor de nosotros al vernos reflejados en ellos. Una aventura de la que no se hablará al salir a la calle, hay juegos que nunca se comparten."

¡Muchas gracias, querido Adolfo!

¿Os animáis a subir a nuestro tren de la bruja particular? Cada miércoles a las 21 h en La Casa de la Portera. Reservas en el teléfono 649 397 571 (de 11 a 14 h y de 17 a 20 h).

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