Las lejanías, 4

A veces me olvido de palabras aprendidas en otros idiomas y no hay manera de rescatarlas del olvido. Me ha pasado esta mañana, en la droguería. Necesitaba velas y no podía acordarme de cómo se dice vela en checo, tampoco las veía en ningún estante. La dependienta, muy amable, se ha acercado y me ha preguntado qué quería. "Candles", me atrevo a pedirle en inglés, pero no me entiende. Una anciana que espera pacientemente su turno decide echarnos un cable y le traduce a la dependienta lo que quiero: "Prezervativy".

Al salir de la droguería con mi cajita de preservativos me he acordado de una situación parecida que viví al poco de llegar a Praga, cuando entré en una floristería y dejé ojiplática a la dependienta al pedirle por error "semena" (literalmente, sémenes) en vez de "zemina" (tierra). En cuanto la mujer se recuperó, me respondió con muchísima educación: "Semena nemám", que venía a querer decir que ella sémenes no tenía, pero no me di por vencido y le indiqué por signos que sí, que tenía la tienda llena.

Por cierto, velas en checo es "svíčky". Ya no me olvido seguro.

Tema aparte, ¿creéis eso que cuentan de que, en ocasiones, los sueños se cumplen? Pues parece ser que es verdad. Este año viviré dos primaveras.

Praga
Fotografía de Jan Písařík

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