Cara Be: Matando el tiempo de La Maldita Vanidad

Con esta crítica se abre una nueva sección titulada Cara Be que reunirá apreciaciones totalmente subjetivas de espectáculos vistos aquí y allende el territorio teatral.


Matando el tiempo de La Maldita Vanidad:
La humanidad abortada por el poder

Una familia colombiana de clase acomodada se reúne para almorzar sin saber que el proverbial “in vino veritas” se cumplirá una vez más. Lo que se prometía un ágape distendido vira, bajo los resquemores de la mentira y las envidias, hacia un enfrentamiento en el cual los inocentes, como siempre, serán los que más tengan que perder, arrasando por el camino cualquier vestigio de humanidad. Matando el tiempo refleja la impunidad y las dobleces de quienes gozan del poder, espejo de una realidad por desgracia muy vigente en la Colombia actual.

La Maldita Vanidad prosigue en su línea de teatro hiperrealista y, como si de una película de un único plano secuencia se tratara, presenta ante los espectadores, sentados en U en torno al escenario, la depravación de unos seres cargados de prejuicios y ambiciones. Si en El autor intelectual su autor y director Jorge Hugo Marín se basó en la película Esperando la carroza y en Los autores materiales en La soga, en esta ocasión parte de Ricardo III de William Shakespeare para acometer con libérrima escritura la corrupción en nuestros días.

Destacan las hipnóticas interpretaciones de Ella Becerra y María Soledad Rodríguez, personajes antagónicos en la escena que trabajan la primera desde la contención y la segunda desde la expansión. Así mismo, el patio central de la Escuela Taller de Bogotá propicia una escenografía única para disfrutar de esta obra que podrá verse de nuevo, tras estos seis primeros días de exhibición, en el marco del Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá en marzo de 2014.

Visto en la Escuela Taller de Bogotá (Bogotá) el domingo 1 de diciembre de 2013
Más información en la página de La Maldita Vanidad

Ella Becerra como Isabel en Matando el tiempo - Fotografía de La Maldita Vanidad


¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios