Las lejanías, 24

Praga, 5 de enero de 2014

En el control del aeropuerto solicitan que vacíe la bolsa de mano, acaba de pasar por los rayos y quieren ver qué llevo. Lo suponía. Ningún paquete de ese tamaño que haga tic-tac puede pasar desapercibido en un aeropuerto. Les muestro el reloj de pared. Asienten conformes y me dejan seguir. Porque no han visto los cuernos de toro con bisoñé de pelo natural incluido, regalo de Eufrasio Lucena, que llevo en la maleta facturada.

Una azafata pide que me quite los auriculares durante el despegue. Le sonrió pero no hago caso. El avión emprende la pista. Disparo la música. Salavieï de Aleksandr Aliábiev en la voz de Natalie Dessay. No puede despegarse de mejor manera.



El sol cambia de ventanilla mientras viramos en el aire y los destellos se alternan con las sombras en las paredes. Hoy se cumplen seis años de la muerte de mi abuelo. El único que tuve. Recuerdo que la noticia me sorprendió literalmente en medio de la algarabía de la cabalgata de reyes, esquivando caramelos voladores, banderolas de colores y gritos de niños mientras intentaba oír bien lo que me decían por móvil.

Madrid, 6 de enero de 2014

Primer ensayo de Dorian en La Pensión de las Pulgas.

Madrid, 7 de enero de 2014

Entrego a Alberto Puraenvidia el reloj de pared y la cornamenta checos. Alberto está enfrascado en la escenografía de Autostop. Qué ganas de verla.

Por la tarde regreso a mi antiguo barrio. Al cruzar la glorieta de Embajadores, evoco el centro urbano de Bogotá. La bilocación no es un estado físico, es un estado mental.

Madrid, 9 de enero de 2014

Fran ha dado un giro final inesperado al espectáculo y toda la compañía debe guardar silencio al respecto, que sea un privilegio único para nuestros espectadores. Estrenamos Autostop el próximo martes y, por las previsiones, vamos a contar con mucho calor amigo en platea.

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