Harper's Bazaar entrevista a Carlos Be acerca de Dorian

Harper's Bazaar me entrevista con motivo del estreno de Dorian en su número de febrero:

Fotografía de Tristán Pérez-Martín

Forever young

El director y dramaturgo Carlos Be habla de la vigencia de Dorian Gray y la magia en la escena

Odia aburrirse, siempre ha sido un lector empedernido, no pretende escaparse de la atracción del retrato de Dorian Gray y mataría por haber conocido a Lorca, Mihura y Valle-Inclán. Carlos Be ha escrito desde siempre, aunque no siempre teatro. Desde 2001 se dedica a ello; y desde entonces, con éxito. 

Lo que más le atrae de la puesta en escena es “compartir las historias con el público, proponerle a la gente ese juego para que participen en él. El público cuando imagina cambia, se transmuta y, en mi opinión, descubre aspectos nuevos sobre sí mismo. Hoy en día se nos presentas muy pocas oportunidades para imaginar y el teatro es una de ellas. Me gusta el teatro que impulsa a los adultos a volverse niños, a jugar con todo el potencial”. 

Pero no es sólo eso, le seduce el teatro por “la inmediatez con el público. Ves sus caras en el momento que reciben la obra y también te llegan su atención y las emociones. Es algo que hay que vivir y estar abierto para recibirlo en todo su valor. También existe en el teatro un espacio que no pueden ocupar la literatura ni el cine, un espacio donde puedes jugar con la realidad, con lo que tienes en escena, para recrear lo que llegará al espectador, y es ése el espacio que me gusta ocupar con el teatro, y es ésa su magia y su arte”. 

Admira el trabajo de Juan Mayorga y Luis Cano, va al teatro al menos dos veces por semana (salvo que esté escribiendo) y ahora se prepara para estrenar su adaptación de la célebre obra de Oscar Wilde, Dorian, en La Pensión de las Pulgas el 18 de febrero. “La negación es una constante en nuestra vida. La negación a envejecer, a ser uno mismo, a volver a los orígenes, a recuperar nuestra parte más salvaje. En la actualidad, el personaje de Dorian es tan peligroso como en la época en que lo gestó Wilde. Dorian es amoral como el arte y representa nuestra parte más libre y también la más trágica, porque la mayoría de nosotros no estamos preparados para vernos tal como somos en realidad”. Para eso, para ayudarnos a hacerlo, está el teatro. Pasen y vean.

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