El Manifiesto Zombie

Éste es el Manifiesto Zombie, presentado en Matadero Madrid con ocasión de la segunda edición de Zinc Shower:

FRAN ARRÁEZ.- Buenas tardes a todos, somos Fran Arráez y Carlos Be, miembros fundadores de la compañía teatral The Zombie Company, creada en Barcelona en 2003 y actualmente con sede en Madrid. En estos años hemos estrenado doce espectáculos y realizado múltiples actividades relacionadas con el mundo del teatro, la cultura y el espectáculo.

CARLOS BE.- Tenemos un nonólogo.

FRAN ARRÁEZ.- Que no un monólogo.

CARLOS BE.- Un nonólogo. Como un decálogo pero con nueve puntos en vez de diez.

FRAN ARRÁEZ.- Nuestro Manifiesto Zombie.

CARLOS BE.- Primero.

FRAN ARRÁEZ.- Sé creativo, rompe con lo establecido, sáltate las reglas.

CARLOS BE.- Segundo.

FRAN ARRÁEZ.- Haz lo que realmente amas y aboga por la autenticidad como tarjeta de presentación. Confía en ti mismo y en tus valores.

CARLOS BE.- Tercero.

FRAN ARRÁEZ.- Nuestra estrategia es la no-estrategia. Y la eficacia pasa por sentirse satisfecho del propio trabajo.

CARLOS BE.- Cuarto.

FRAN ARRÁEZ.- “Nunca asesines un proyecto a golpe de aplauso.”

FRAN ARRÁEZ Y CARLOS BE.- Tom Stoppard.

CARLOS BE.- Quinto.

FRAN ARRÁEZ.- Nunca jamás te censures. La creación y la censura son conceptos incompatibles.

CARLOS BE.- Sexto.

FRAN ARRÁEZ.- Trabaja con la seriedad y entrega de aquél que tiene el jefe más exigente: uno mismo.

CARLOS BE.- Séptimo.

FRAN ARRÁEZ.- Confía en que existe un mercado para tus sueños aunque nadie lo haya transitado antes.

CARLOS BE.- Octavo.

FRAN ARRÁEZ.- Persigue tus objetivos por utópicos que parezcan. Como siempre dice Carlos: "El no ya lo tienes".

CARLOS BE.- El no ya lo tienes. Noveno.

FRAN ARRÁEZ.- Sé consciente de que juegas con ventaja porque amas lo que haces.

CARLOS BE.- Estamos aquí para hablar del teatro de resistencia.

FRAN ARRÁEZ.- O dicho de otra forma, del teatro, la mierda y la resistencia. Pasolini escribe: “El teatro es de todos modos, y en cualquier caso, en todo tiempo y lugar, un rito.”

CARLOS BE.- “El teatro es un rito”, escribe Pasolini. El teatro es rito.

FRAN ARRÁEZ.- Y luz.

CARLOS BE.- El teatro es luz.

FRAN ARRÁEZ.- Y oscuridad.

CARLOS BE.- Y, obviamente...

FRAN ARRÁEZ.- El teatro es una mierda. Porque incluso allí donde no hay lugar para la poesía, existe el teatro.

CARLOS BE.- Porque si algo caracteriza al teatro, además de existir, es resistir.

FRAN ARRÁEZ.- El teatro no puede conformarse con existir y punto. Como escribe Eugenio Barba, “Ser pasatiempo es el nivel elemental de nuestro arte, así como el pan lo es para la cocina mediterránea. No se come sin pan. Pero el pan sólo a la larga no basta.”

CARLOS BE.- El pan a la larga no basta.

FRAN ARRÁEZ.- Y el teatro que sólo existe tampoco.

CARLOS BE.- Necesitamos resistir.

FRAN ARRÁEZ.- Aunque no sea fácil. Si fuera fácil, ya no sería resistir. Resistir tampoco está bien. Existir está bien. Está correcto. Te levantas por la mañana, desayunas, vas a trabajar, tus días están contados y te mueres. Resistir no está correcto. Recordad: “ La creación y la censura son conceptos incompatibles”. Si estás creando sin un ápice de resistencia, algo anda mal. Y además de andar mal, tus días están contados.

CARLOS BE.- ¿Cómo resistimos?

FRAN ARRÁEZ.- Tenemos armas para defendernos.

FRAN ARRÁEZ Y CARLOS BE.- El escenario.

FRAN ARRÁEZ.- Hay dos maneras de subirse a un escenario. Para decir la verdad o mentir. ¿Os habéis fijado que para decir la verdad no existe una sola palabra? “Decir la verdad”. En cambio, para mentir sí. “Mentir”. ¿Tan poco decimos la verdad que no se merece una palabra propia?

CARLOS BE.- Hay dos maneras de subirse a un escenario.

FRAN ARRÁEZ.- Para mentir. Política.

CARLOS BE.- Para decir la verdad.

FRAN ARRÁEZ.- Teatro. Nos cuesta más palabras decir la verdad, sí. Mentir es más fácil. ¿Porque quién quiere saber la verdad? ¿Queréis saber de verdad? ¿Quién necesita saber de verdad? Hoy nadie necesita saber de verdad. Incluso el saber se ha convertido en un producto de consumo rápido. ¿Queréis consumo rápido? El teatro de resistencia no es de consumo rápido. El teatro de resistencia tarda en digerirse.
Pero nosotros subimos al escenario para decir la verdad. Vamos a contaros una gran verdad.
Enzo Cormann escribe la mejor definición de teatro de resistencia que hemos encontrado. Dice así: ”En el momento en que la casi totalidad de la población mundial ha sido transformada en público del permanente show televisivo de los señores de la guerra, el dramaturgo, impulsor de pensamiento, aparece como marginal y se encuentra frente a la alternativa de o sufrir por el impacto minoritario de su escritura, o comprometerse resueltamente, apasionadamente debería decirse, en el camino del devenir minoritario.

CARLOS BE.- “La gente piensa siempre en un porvenir mayoritario: 'cuando sea importante...', 'cuando tenga poder...'”

 FRAN ARRÁEZ.- El teatro de resistencia se compromete con el devenir minoritario. ¿Que cuál es? “No fingir, no hacer como, no imitar al niño, al loco, a la mujer, al animal, al tartamudo o al extranjero, sino llegar a ser todo eso para inventar nuevas fuerzas, nuevas armas.”

CARLOS BE.- Es una gran definición de teatro de la resistencia.

FRAN ARRÁEZ.- “No fingir, no hacer como, no imitar al niño, al loco, a la mujer, al animal, al tartamudo o al extranjero, sino llegar a ser todo eso para inventar nuevas fuerzas, nuevas armas.”

CARLOS BE.- Esas son nuestras armas.

FRAN ARRÁEZ.- ¿Y contra qué resistimos? Contra el prejuicio. 

CARLOS BE.- Contra la censura.

FRAN ARRÁEZ.- Contra el conservadurismo. Él es Carlos. Carlos Be.

CARLOS BE.- Él es Fran. Fran Arráez.

FRAN ARRÁEZ.- La resistencia no niega el mundo.

CARLOS BE.- La resistencia es ese medio mundo que exterminan...

FRAN ARRÁEZ.- El prejuicio.

CARLOS BE.- La censura.

FRAN ARRÁEZ.- El conservadurismo.

CARLOS BE.- ¿Estamos equivocados por pensar como pensamos?

FRAN ARRÁEZ.- ¿Quién decide si pienso bien o mal? “Confía en ti mismo y en tus valores.”

CARLOS BE.- Volvamos al escenario.

FRAN ARRÁEZ.- Habíamos dicho que el escenario era una de nuestras armas.

CARLOS BE.- Las armas no son peligrosas.

FRAN ARRÁEZ.- Peligrosa es la mano que la empuña. ¿Sabéis qué es lo más irónico? ¿Sabéis quién es por lo general el que decide si pienso bien o mal? El que dispara antes.

CARLOS BE.- El teatro que hemos decidido hacer...

 FRAN ARRÁEZ.- Resiste. Resiste incluso contra nosotros mismos. Yo mismo a veces no me resisto. Que no me aguanto, vamos. Y me enfrento a mí mismo. Frente al espejo. Me dan ganas de apretar el gatillo en cuanto veo un monstruo. Porque en el espejo también hay monstruos. Monstruos que no saben vivir en su entorno. Y decido no apretar el gatillo enseguida. Me lo pienso dos veces. Miro al monstruo a los ojos. Y veo a un monstruo que soy yo. Que somos todos pero que una mayoría decide negar, matar, porque la resistencia no es fácil: la resistencia te descubre que tu hábitat es hostil. 

CARLOS BE.- El teatro de resistencia vive en la oposición. En la oposición y para la oposición. No ser consciente de esta contradicción puede volverte loco. Loco o fácil.

 FRAN ARRÁEZ.- Los locos son felices. Los fáciles también. Pero ni unos ni otros hacen teatro. ¿Por qué? Porque los locos pueden jugar solos. Y los fáciles también. Pero en el teatro no podemos jugar solos. Sin el público, no somos nada. El teatro de resistencia se hace pensando en nuestro público.

CARLOS BE.- El espejo.

FRAN ARRÁEZ.- Todos los espejos son hostiles. Y los monstruos no parecen bellos en ningún espejo. En un escenario, sí. ¿Has visto alguna vez tu corazón? ¿Lo has visto alguna vez? Es monstruoso. ¿Y la polla?

 CARLOS BE.- ¿El coño?

FRAN ARRÁEZ.- ¿Tu hígado? Son monstruosos. ¿Tienes hígado? Sí, ¿no? Es monstruoso. Tu culo, ¿cómo está?

CARLOS BE.- ¿Lo has visto?

FRAN ARRÁEZ.- El teatro es resistencia no es para aquéllos que sólo se atreven a mirar sus órganos de reojo.

CARLOS BE.- No mires de reojo tu corazón, tu polla, tu coño, tu hígado.

FRAN ARRÁEZ.- No te mires el culo de reojo. Enfréntate a ti mismo. Discute la existencia, no vivas de reojo. De reojo sólo desconfías. Mira la realidad de frente.

CARLOS BE.- Eso es el teatro de resistencia.

FRAN ARRÁEZ.- Porque si no, decidme: ¿Qué puedes hacer por tu vida si sólo la miras de reojo? ¿Qué vas a cambiar en tu vida?

CARLOS BE.- Quienes aprietan primero el gatillo se justifican.

FRAN ARRÁEZ.- Les preguntan: ¿por qué disparaste?

CARLOS BE.- Y ellos nunca responden que su víctima era como ellos. Les mataron porque eran diferentes. Los que disparan primero deben tener el corazón de porcelana. Nunca mejor dicho. Congelado. Inmóvil. Inerte.

FRAN ARRÁEZ.- Responden que eran diferentes. Que no eran como ellos. Por eso les mataron. Por ser diferentes y, además, escandalosos.

CARLOS BE.- ¿Qué es ser escandaloso? Vamos a ser escandalosos.

FRAN ARRÁEZ.- Soy gay y me llaman maricón. Por eso me disparan antes.

CARLOS BE.- Soy negro y me llaman mierda. Por eso me disparan antes.

FRAN ARRÁEZ.- Soy actor y me llaman puta. Por eso me disparan antes.

CARLOS BE.- Soy escritor y me llaman grafomaníaco. Por eso me disparan antes.

FRAN ARRÁEZ.- Soy revolucionario y me llaman terrorista. Por eso me disparan antes. ¿Quién es el escandaloso? ¿Yo por ser o el que acusa con sus prejuicios, sus censuras y sus conservadurismos? Yo, sin lugar a dudas. Soy un escándalo, ¿verdad? Qué escándalo. Apiñaos y gritadlo todos juntos: qué escándalo. Sí. Un escándalo. Porque ser algo que tú no eres.

CARLOS BE.- En el escenario las pistolas son de fogueo.

FRAN ARRÁEZ.- Imaginad cómo debe ser vivir en un escenario. Un paraíso. El monstruo deja de ser monstruo porque su hábitat ya no lo trata como algo hostil. Un paraíso.

CARLOS BE.- Dicen que el arte es un martillo que da forma al mundo.

FRAN ARRÁEZ.- Ya no hace falta ningún martillo. Basta una cuchara. El mundo es mierda. Y sólo pensamos en comérnoslo a cucharadas.

CARLOS BE.- Mi ego no es más que un bocado de mierda de este mundo.

FRAN ARRÁEZ.- Me como mi ego como devoro tu ego. Nos devoramos nuestros egos de mierda. Pero el teatro de resistencia confía en que algún día el mundo vuelva a ser de metal y nosotros brillaremos como hierro, como plata, como oro... Pero mientras tanto, sólo salpicamos de mierda los espejos y los monstruos.

CARLOS BE.- La coreógrafa Pina Bausch dijo en cierta ocasión: “Mi trabajo tiene que ver con los sentimientos personales y en este sentido es importante propiciar el acercamiento entre nosotros. Ver que estamos juntos, que nos reímos de lo mismo, que lloramos con lo mismo. Que estamos cerca los unos de los otros, a pesar de que hablemos otro idioma”.

FRAN ARRÁEZ.- Heiner Müller dice que “Los estereotipos sirven al apetito de señales de traición [...], garantizan la buena conciencia del consumo, la paz de la corrupción”. Puede que en unos años no sostengamos todo lo que sostenemos hoy, puede que no se mantenga ni un solo punto de nuestro Manifiesto Zombie, pero si eso ocurre no será porque nos hayamos convertido en alguien mejor, no. Será porque hemos dejado de mirar hacia el límite.
Muchas gracias.

CARLOS BE.- Muchas gracias.

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