Las lejanías, 29

Pareja de payasos de Federico García Lorca - Fotografía de Carlos Be
Pareja de payasos de Federico García Lorca - Fotografía de Carlos Be

Madrid, 20 de junio de 2014

Si no me equivoco,
nunca he sentido tan cerca
un original de Federico García Lorca
y jamás hubiera imaginado que su proximidad
me despertara tanta rabia. Un timbre innombrable lo rapta y mancilla, recuerda su terrible humillación en las esquinas. Pobres dos payasos, condenados para siempre a exhibir la lacra de quienes creyeron que el arte posee un propietario capaz de sobrevivirle.

Madrid, 28 de junio de 2014

Permitidme que rectifique un discurso en el que creía hace tiempo, son los años, y permitídmelo a riesgo de resultar críptico, además. El teatro no sólo convierte lo imposible en posible. El teatro también convierte lo inimaginable en real, y esa realidad no se limita tan sólo al escenario, esa realidad lo es todo. Algo tan maravilloso para algunos como peligroso para otros. Por ello, esos otros siguen. Siguen y cierran cines y teatros, cuando para muchos hay fantasías que giran en torno a una sala de cine, a un teatro. No todos somos creadores pero todos tenemos derecho a la fantasía, a imaginar. No cierren nuestras mentes.

Barcelona, 28 de junio de 2014

En Barcelona después de tantos meses, a punto de concluir una etapa de mi vida. Hoy no escribo. Que hable el pasado:

Carmen Martín Gaite y Carlos Be - Fotografía de Carlos Be
Carmen Martín Gaite firma La Reina de las Nieves - Fotografía de Carlos Be

Los cuadernos de todo de Carlos Be
Algunos cuadernos de todo - Fotografía de Carlos Be

Dos retratos más, también del siglo pasado - Fotografía de Carlos Be



No sé por qué pienso en ello pero si mi pasado tuviera un color, sería blanco. Hoy lo veo todo blanco.

Barcelona, 29 de junio de 2014

Oído a una pareja de autores teatrales en la terraza del claustro del Centre de Cultura Contemporània (traducido del catalán):

Ella.- No entiendo cómo una ciudad tan enfocada al turismo logra que su teatro funcione.
Él.- (Resolutivo, encogiéndose de hombros en ademán de obviedad.) Porque lo hace en catalán.

Barcelona, 30 de junio de 2014

Llevo desde el sábado deshaciéndome de mis propiedades, libros en su mayor parte. A mediodía de hoy, mi biblioteca se encuentra diezmada. En uno de mis cuadernos de todo, el del mes de abril, tengo una anotación ahora, en ella me acuso por no recoger de la calle un libro que me apetecía llevarme a casa. Hace tan poco y aún tan ingenuo. No sé de cuántos kilos de papel me he desecho, no quiero quitarme nunca esa venda de los ojos. Mis padres se llevan los libros supervivientes en el maletero de su coche en dirección a Gerona, los supervivientes y también mi arca de Noé particular, esa caja de cartón que contiene un único ejemplar de todos los libros que he publicado.

Por la tarde bajo al corazón del barrio de Gràcia y en el café Salambó me encuentro a uno de mis alumnos del Obrador de la Sala Beckett, Marc Raventós, uno de los artistas más inquietos y multidisciplinares que conozco. Me cuenta sobre su último texto, escrito en un taller con José Sanchis Sinisterra, una propuesta brillante pensada para las calles de Madrid. Me lo enviará por email. Conversar con este hombre es como recibir un abrazo de esos que te hacen olvidar la gravedad.

Madrid, 1 de julio de 2014

No sé qué he soñado esta noche, las pocas horas que duermo esta noche, pero me he levantado bailando claqué.

Llego a Madrid muy temprano, la ciudad aún duerme. Primeras persianas que suben y olor a porras, café y chocolate. Cuando el viento arrecia en la calle Montera, las prostitutas se acuclillan sobre las rejillas. La Puerta del Sol se abre al fondo, hubo un tiempo en el cual del obelisco central que coronaba la plaza ascendía un hilo a modo de cometa hasta el Dios Sol.

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