Locuras cotidianas: 'En este jardín teatral de florecimiento perenne, se agradecen apuestas arriesgadas'

Nuestros amigos de Tragycom vinieron a vernos a la función del 30 de diciembre. Aquí está su crónica. ¡Como siempre, muchas gracias!

Locuras cotidianas
por Tragycom

José Ángel Trigo y Pepa Rus encarnan a Petr y Jana en Locuras cotidianas - Fotografía de The Zombie Company
José Ángel Trigo y Pepa Rus encarnan a Petr y Jana
en Locuras cotidianas - Fotografía de The Zombie Company
Carlos Be nos invita, con su mirada de niñote tímido, con su interesante discreción, a su última fantasía checa. Hace mucho que descubrimos, adictos ya, su universo y, en él, nuestros fantasmas y debilidades, nuestros placeres y sumisiones. La indiferencia es lo único que no despierta en su cada vez mayor parroquia.

Locuras cotidianas se llama esta nueva adopción tras cuya aparente frivolidad no se oculta una corriente poderosa de tics, lógica y sabia observación de su/nuestra realidad. Petr Zelenka cede, autoriza y aplaude este montaje. Siempre hemos sostenido que el humor es un arma sutil que somete toda resistencia consciente. El humor es, aquí, ese velo que pone distancia entre la conciencia que observa y el mundo tan aparentemente lejano que nos hace reír hasta que, con amargura, reconocemos nuestras carencias, limitaciones y pobrezas en esa vida cercana que también nos pertenece. Hay mucho humor, absurdo, inteligente, cruel, tan gris como el carácter del país de origen, tan primitivo como nuestro planeta antes de su primer amanecer. Como en todo lo que Carlos acaricia, hay mucha ausencia, mucha falta de amor, de identidad, mucho grito silencioso, mucha complicidad, mucha dominación, pero muchísimo más sometimiento.

The Zombie Company una vez más pintan este fresco a brochazo limpio, con texturas bastas, mucha espátula, mucha materia, pero con la perfección de quienes con un buen texto y una buena dirección saben que seguirán llegando, a ciegas, a puertos luminosos. Nos gustan su técnica, su ductilidad y la confianza en su vocación. No podemos ni debemos, en esta obra coral, destacar a ninguno, aunque desde el corazón y el afecto mencionamos a Carmen Mayordomo y Fran Arráez, versátiles, creíbles, sinceros y siempre amigos. Se valora el esfuerzo de un montaje programado en sesiones de horario heroico y en condiciones de dificultad medieval.

En este jardín teatral de florecimiento perenne, se agradecen apuestas arriesgadas que nos despierten de conformismos posibles, que nos sumerjan en nuestras locuras y nos dibujen sonrisas reflexivas. Madurar es vivir… y vivir buen teatro.

Fran Arráez y David González reciben al público de Locuras cotidianas de esta guisa - Fotografía de The Zombie Company

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Locuras cotidianas

Martes 6 de enero a las 22 h
Última función en el Teatro Lara
Más información y reservas, aquí

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