Las lejanías, 38

Madrid, 1 de marzo de 2015:


Una cuerda de guitarra rota encima de mi escritorio.

Ayer me dedicaron una canción. En un concierto. Por primera vez. Nunca antes me habían dedicado una canción. Víctor Algora ha sido el primero en hacerlo. Anoche. Pronunció mi nombre y sus dedos rasgaron la guitarra. A Rafael Casquel, que le acompañaba con otra guitarra e igual pasión, se le rompió una cuerda hacia el final del tema, en qué otra canción podía ocurrir si no, y con tan sólo once cuerdas los dos artistas condujeron su música hacia un espléndido y vibrante final.

Esto me hace pensar en un profesor jubilado de Chomutov, una ciudad de provincias al norte de la República Checa. Le preguntaron en un funeral, a sus noventa y pico años, alguien que hacía tiempo había sido alumna de él, si se acordaba de todos sus alumnos. Él respondió: "Me acuerdo de los primeros y me acuerdo de los últimos".

La canción de Víctor es la primera que me han dedicado y, por el momento, también la última. Si los recuerdos poseen intensidades en la memoria, su canción brilla por lo menos con el doble de vatios que cualquier otro recuerdo de ese pasillo que queda al fondo de mi cabeza, un pasillo un tanto angosto y mal iluminado, donde se apelmazan todos aquellos recuerdos que quiero conservar.

Recojo la cuerda rota. Algún día la perderé, se extraviará, no sería de extrañar, con lo despistado que soy a veces, a veces no, tan a menudo. Pero cuando eso ocurra, no me preocuparé, eso sí lo sé, porque su luz permanecerá allí al fondo.



Madrid, 2 de marzo de 2015:

La compañía La Cósmica pasó tres días en Madrid. Presentaban Achicorias, obra de un servidor, tan sólo tres días, pero les bastaron para que el público se volcara con ellos, no hay más que leer las palabras de Antonio y Jesús de Tragycom, y las de Custodio Domínguez, que complementa la crítica con su generoso comentario. Aquí mismo, abajo, tenéis una maravillosa fotografía de Javier Alonso y Esther Ríos desde la calle, después de la última función de Achicorias este sábado en Selectos Puraenvidia.

He tenido el honor de programar los tres últimos meses de este espacio. Una aventura formidable que concluirá con un gran gong final. Selectos nunca fue un proyecto sostenible ni lo pretendió, y por fortuna el arte que contuvo, contiene y contendrá en éste su último mes de trayectoria nunca desaparecerá, ¿sabéis por qué? Porque el arte es como la energía, que ni se crea ni se destruye: se transforma. Sí existe una diferencia, la única, con la energía, y es que mientras la energía se transforma, el arte además aprende. Evoluciona.

Madrid, 3 de marzo de 2015:

La fiesta de clausura de Arco se celebra en el Cock. Nunca he sido muy dado a este tipo de eventos aunque deba reconocer que suponen una oportunidad única para conocer a artistas y allegados tan arrebatadores como dispares. Concluye la noche entre menciones a Wittgenstein, Kane -Sarah Kane- y el teatro in-yer-face.

*   *   *

Sigue leyendo: Las lejanías, 39Las lejanías, 37

¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios