Sobre

Añicos: 'Una de estas historias que te dejan sin aliento'

AÑICOS, DOLOR EN CARNE VIVA por Aldo Ruiz - El teatrero (16 de octubre de 2015)

¿Cómo se enfrenta una familia a la violación de su hija de nueve años? Carlos Be aborda este delicado asunto en Añicos una durísima historia, inspirada en hechos reales, que se representa actualmente en La Pensión de Las Pulgas.

Calificación: Excelente

Uno no está acostumbrado a enfrentarse en una sala de teatro a una historia tan dura y sobrecogedora como ésta, una noticia que, desgraciadamente vemos todos los días en los telediarios pero que siempre nos quedamos en la superficie. Añicos profundiza en este tema y nos retrata el alma de una familia cuya hija de nueve años ha sido violada por un pederasta. A lo largo de setenta y cinco minutos, Carlos Be nos hace la radiografía de cada uno de sus miembros; de una madre completamente destrozada, de un padre lleno de odio, y de un hijo más perdido que nunca, en medio de una casa donde ya solo quedan lágrimas, gritos y oscuridad.

Para dar vida a un texto tan potente y delicado como éste, era fundamental la elección de unos buenos intérpretes que le dieran credibilidad a la historia. Y lo cierto es que el casting no podía haber sido más acertado. Raquel Pérez interpreta a Azucena, la madre, y nos impresiona desde la primera vez que la vemos. Ella es una mujer completamente rota, que se mueve arrastrándose por el comedor de su casa y, lo que es más grave, por la vida. Raquel Pérez respira dolor en cada uno de sus gestos, si a eso se le puede llamar respirar. Sus ojos denotan la más profunda de las tristezas y aunque intenta seguir viviendo, su reloj vital se paró aquel día que violaron a su hija. Raquel Pérez está soberbia y realiza una interpretación desgarradora, de esas que encogen el alma. Es inevitable que no te duelan cada una de sus miradas y cada una de sus palabras. Enorme la versatilidad de esta mujer que, después de verla como Camelia en MBIG, tiene aún más mérito.

Le acompañan en el reparto un magnífico David González, brillante en el papel de un padre destrozado que rezuma odio y rencor por cada uno de los poros de su piel. Fantástico también Carlos López que da vida al hijo mayor del matrimonio. Con una interpretación muy fresca y llena de verdad, Carlos sale muy airoso del reto. Este chico es todo un descubrimiento y le auguro un futuro muy prometedor. Cierra el elenco Sara Moraleda, muy correcta en la piel de un personaje tremendamente complicado y muy cuestionable en su comportamiento, pero que la actriz consigue hacer bastante creíble.

Dirigida por el talentoso Pablo Martínez Bravo que hace su debut con esta obra, Añicos es una historia cruda y realista pero también muy necesaria, porque en el teatro, al igual que en la vida misma, es importante que nos hagamos eco de estas noticias y le pongamos voz a todas esas personas que sufren. El texto de Carlos Be, encarnado por estos grandes intérpretes, nos muestra lo que se esconde detrás de uno de esos trágicos sucesos que vemos todos los días en televisión. Y el resultado no puede ser más sobrecogedor. Añicos es una de estas historias que te dejan sin aliento. Dolor en carne viva.

*   *   *

Aquí podéis consultar las próximas funciones de Añicos.

¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios