Malas hierbas: 'El casting de Malas hierbas es insuperable'

MALAS HIERBAS - El Teatrero (12 de diciembre de 2017)






Esplendorosa Carmen Mayordomo en una comedia negra dirigida con mucho estilo y un trío protagonista de lujo

Joan Bentallé, Carmen Mayordomo y Lidia Navarro son los protagonistas de la nueva obra de Carlos Be, Malas hierbas, que se representa los domingos en el off del Lara. Con la corrupción como telón de fondo y tres personajes caricaturescos y estereotipados; el empresario rico estafador, su ambiciosa mujer con aires de grandeza y la amante sexy y frívola, transcurre esta comedia ácida y muy divertida que hace las delicias del público asistente durante los ochenta minutos de la función.

¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar para alcanzar tu sueño? ¿Qué serías capaz de hacer para no perder aquello que has conseguido con sangre, sudor y estafas? Carlos Be nos plantea estas y otras muchas cuestiones en Malas hierbas, una espléndida comedia inspirada en La muralla de Joaquín Calvo-Sotelo, obra emblemática del Teatro Lara, que permaneció veinte años en la cartelera y de la que se representaron cerca de cinco mil funciones. ¡Ahí es nada! Partiendo de esta base, Carlos Be, uno de los dramaturgos más transgresores del panorama teatral, ha escrito una comedia negra y muy ácida, dirigida con gran estilo y muchísimo glamour, en el que se abordan temas tan actuales como la corrupción, el poder y la ambición mezclado con pequeñas dosis de amor, o grandes, según se mire.

Carmen Mayordomo, Joan Bentallé y Lidia Navarro dan vida a los corruptos personajes de esta vodevilesca historia llena de intrigas, que te atrapa desde el minuto uno y te mantiene en vilo durante los ochenta minutos de la función. Carlos Be logra crear una absorbente atmósfera para contarnos Malas hierbas y ya, desde que entras por la puerta del off del Lara, te quedas totalmente fascinado con la escenografía que ha diseñado Asier Sancho: el suelo tapizado de moqueta marrón claro, una chaise longue de piel negra y, al lado, una pequeña mesa de salón. A la izquierda, una acogedora chimenea y, al fondo, un gran ventanal tapado por unas suntuosas cortinas. Para completar al ambiente suena una música cálida. Todo ello nos recuerda al look de las películas clásicas americanas. Y, de pronto, aparece ella: Carmen Mayordomo, moviéndose de acá para allá con su inconfundible silueta y… ¡sorpresa! Con larga y favorecedora melena rubia. Solo le falta el cigarrillo para asemejarse a las malvadas de las películas del cine clásico, a lo Lauren Bacall. Carmen borda el papel de la esposa del empresario corrupto, dándole un toque caricaturesco y esperpéntico a su genial creación. La Mayordomo nos vuelve a cautivar -como casi siempre en todo lo que hace- encarnando a esta mujer ambiciosa, capaz de hacer cualquier cosa para seguir manteniendo su alto nivel de vida. Es inevitable no reírte cada vez que ella abre la boca y suelta una de las hilarantes frases escritas por Carlos Be con tanto tino y sarcasmo. ¡Qué placer es ver a Carmen Mayordomo encima de un escenario!

El triángulo interpretativo y amoroso lo cierran Joan Bentallé dando vida al rico estafador y Lidia Navarro, a su joven amante. Bentallé está realmente magnífico aportando toda la credibilidad del mundo a ese corrupto que, acorralado, decide declararse culpable con todas las consecuencias. Este es, precisamente, el rasgo diferenciador de este personaje con todos esos corruptos, tan habituales en la España de los últimos años, y que lo hace más especial. Completa el trío protagonista una maravillosa y sorprendente Lidia Navarro, vestida maravillosamente por Guadalupe Valero. Ella encarna a la amante del político y aspirante a actriz, una mujer ingenua, sexy, bobalicona, frívola y muy glamurosa, un papel que Navarro interpreta de manera brillante regalándonos algunos de los mejores momentos de la función. Es genial su primera y estelar aparición al igual que el monólogo donde habla de sus sueños, así como todos sus cara a cara con Mayordomo. La verdad es que el casting de Malas hierbas es insuperable. Los tres están fantásticos, mérito que debemos achacar también a Carlos Be y a su excelente labor dirigiendo a los actores.

Malas hierbas es una de esas comedias que se disfruta muchísimo mientras la estás viendo y te vas recreando con las interpretaciones de los actores. Carlos Be, además, nos brinda una sensacional puesta en escena, cercana al vodevil, realizada con muchísimo estilo y cargada de glamour. Podría poner muchísimos ejemplos respecto a su gran trabajo pero voy a elegir concretamente esas escenas -brillantes- donde los tres personajes se quedan congelados viendo las noticias del informativo. Me encanta la manera de plasmar esos sucesos con la voz en off y las caras desencajadas de los tres. En este y otros muchos detalles se demuestra el enorme talento que tiene Carlos Be para la dirección.

El único pero que le podría poner a Malas hierbas se encuentra en el texto. Aunque los diálogos son ágiles y cargados de humor, y el ritmo realmente trepidante, el texto no termina de explotar. Durante la segunda mitad de la obra estás esperando que rompa por algún sitio pero ese momento nunca se produce. Es cierto que estamos ante una obra muy divertida y cien por cien recomendable, pero quizás siendo de Carlos Be me esperaba en la parte final algún giro más brusco, de esos que te quedas con la boca abierta. No llega a pasar, pero lo que seguro te provoca Malas hierbas es una enorme sonrisa y ganas, muchas ganas de ver lo que ocurre con esas dos mujeres de armas tomar. ¿Habrá segunda parte?

Más información y reservas en la página del Teatro Lara


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