Sobre

Cara Be: Gloria o el coño en la boca




En el número 17 de la calle de la Espada había una casa con más paredes que ventanas. Allí vivía la pequeña Gloria, entre tanto claroscuro, a principios de un siglo XX. Los niños solitarios crean y la pequeña Gloria, desde los cinco años, ya despuntaba como gran creadora. Su imaginación llegaba más lejos que las vistas de tanto muro y tanta ventana. Precedió en una generación a otras mujeres que también superarían el monopolio de los hombres, como Ana María Matute o Carmen Martín Gaite, mujeres que ya se les conoció por sus melenas blancas no sabemos si de la edad, el susto o tanta guerra.

En su puesta en escena para el Teatro del Barrio, el espectáculo dedicado a Gloria Fuertes pertenece a otra trilogía de mujeres tan distintas y parejas al mismo tiempo, la de Mujeres que se atreven, que se inició con Emilia Pardo Bazán y concluirá con María Teresa León. La actriz Ana Rayo, magistralmente encarnada en un Gloria Fuertes atemporal, entra en escena enviando a la mierda literalmente a los niños y no tarda en confesarnos que está de ellos hasta el coño. De los niños y de mucho más, de todo hasta el coño.

En el Sueño 13 de su Mujer de verso en pecho, cuenta que pasó "al beaterio./ El beaterio es un cuartucho oscuro/ infestado de beatas,/ frío, oscuro./ Al entrar tropecé y dije ¡coño!/ Una ráfaga de avemarías me ensordeció./ ¡Pecado, pecado, esa mujer trae el coño en la boca!". Con el coño en la boca, así aciertan a retratar las autoras Noelia Adánez y Valeria Alonso a esta artista cuyo personaje la ayudó a trascendir en una época masculina ¿y cuál no? y reivindicar un lugar en las letras españolas. La dirección de la propia Alonso aplicada al espacio escénico del Teatro del Barrio, junto al talento y la concisión de Rayo, convierten este monólogo en un dechado de poesía, energía y sensibilidad, algo tan difícil de reunir últimamente en un escenario, por supuesto sin olvidar el bello tributo que rinde a Gloria Fuertes.

En este monólogo como en el precedente y el siguiente, sus artífices buscan plantear literalmente un ajuste de cuentas y es que Fuertes, en vida, padeció más que ajustó. Gloria la presenta en vida y en muerte como la mujer y la artista que fue, desnuda ante el público que aplaudirá por no poder abrazarla. Una experiencia muy recomendable tanto para público general como profesionales teatrales. No os la perdáis, hasta el 20 de abril.

Visto en el Teatro del Barrio (Madrid) el viernes 23 de marzo de 2018
Más información en la página del teatro

¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios