Sobre

Cara Be: El curioso incidente del perro a medianoche o llegan los ases al teatro madrileño

Basado en el best-seller de Mark Haddon, adaptado a la escena por Simon Stephens y dirigido por José Luis Arellano, el Teatro Marquina marca un precedente en el teatro madrileño al apostar por la producción propia de una obra donde la calidad constituye el pilar de este ya triunfo de la cartelera de la capital.



Precedido por el éxito de crítica y público en las mecas occidentales del teatro, El curioso incidente del perro a medianoche aproxima con talento y honestidad el problema del autismo al público madrileño.

Arellano orquesta con maestría este complejo universo mental arropado por la exquisita precisión de una escenografía firmada por Gerardo Vera, y la calidad espacial del entrenamiento y las coreografías de Andoni Larrabeiti. También están Juanjo Llorens a las luces y Álvaro Luna en las videocreaciones: vaya repóker de ases. Los cinco aportan todo su arte y talento al viaje iniciático de Christopher Boone, dividido en dos partes por un entreacto; la primera se centra en la búsqueda, la segunda, en la superación; y establecen un juego que atrapa al público y consigue hacernos vivir a través de los ojos coloridos del protagonista, con maravilla y estupor, ese salto sin red que está a punto de dar por encima de una realidad árida, terrible, conocida y blanquinegra.

Encabeza el reparto Álex Villazán, que arrasará con todos los premios interpretativos de la temporada como la encarnación española de Christopher Boone. Le siguen unos padres marcados por el hálito de la crudeza, portadores de los primeros toques de realidad a los que deberá enfrentarse el hijo. Los interpretan con pasión por Marcial Álvarez y Mabel del Pozo, a quien, por cierto, descubrí en Trainspotting y ya no dejé de seguirla. Ambos huyen de las expectativas generadas por las ilusiones de su hijo y sorprenden por los relieves de su humanidad triste y miserable. Carmen Mayordomo, también miembro de La Casa Be, junto a Boré Buika, Eva Egido, Alberto Frías, Lara Grube, Anabel Maurín y Eugenio Villota completan un reparto unido que aporta la luz en el camino, las pistas a la investigación del chaval, el dinamismo y también el muy necesario humor a esta historia que nos arroja desde el mundo interior, limitado y ordenado de un adolescente autista hacia el mundo exterior, infinito y caótico que todos conocemos y ante el cual tantas veces cerramos los ojos.

Christopher lanza una pregunta al aire antes de que caiga el telón, dejando la respuesta a merced de los espectadores: "¿Puedo hacer cualquier cosa?". Mientras abandonamos el patio de butacas nos surge una segunda, lógica, consecutiva pregunta: "Y nosotros, ¿podemos nosotros hacer cualquier cosa?". En este caso, el Teatro Marquina demuestra que sí. Este sortilegio escénico conjurado por el Marquina va a dar mucho que hablar esta temporada y espero que constituya un modelo de gestión y calidad para otros teatros, tantos, que erróneamente subyugan y ahogan la calidad artística a los beneficios de taquilla.

Visto en el Teatro Marquina (Madrid) el viernes 7 de septiembre de 2018
Más información en la página del teatro


¿Quieres compartirlo?

0 Comentarios